Científicos del Instituto Volcanológico de Canarias (INVOLCAN), organismo impulsado por el Cabildo Insular de Tenerife, y de la Universidade de Cabo Verde (Uni-CV) han registrado emisiones difusas de dióxido de carbono (CO2) anómalas varios meses antes de la reciente erupción del volcán Pico do Fogo que empezó en la madrugada del domingo 23 de noviembre de 2014. Los trabajos de esta cooperación científica han podido desarrollarse gracias a un convenio de colaboración vigente entre el Cabildo Insular de Tenerife y la Universidade de Cabo Verde (Uni-CV) para el periodo 2011-2014 promovido por el Área de Acción Exterior del Cabildo Insular con la finalidad de fortalecer las capacidades de I+D de la joven universidad Caboverdiana.

 

Una de las actividades desarrolladas en el marco de esta cooperación científica para contribuir a la mejora de la vigilancia volcánica de Pico do Fogo ha sido la de monitorizar la emisión difusa de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera por el cráter del volcán Pico do Fogo (0,142 Km2). El valor promedio de este registro ha sido de 85 toneladas diarias de dióxido de carbono (CO2) desde marzo de 2010 hasta febrero de 2014, detectándose un rango de valores de 23 a las 186 toneladas diarias para este periodo de 4 años. Por el contrario, en la campaña de marzo de 2014 se inicia el registro de un pulso significativo de esta emisión difusa y silenciosa de dióxido de carbono (CO2), alcanzándose valores superiores a las 300 toneladas diarias durante el periodo marzo-agosto de 2014. Durante este periodo de 6 meses de 2014, el valor promedio de la emisión difusa de dióxido de carbono (CO2) por el cráter del volcán Pico do Fogo fue de 266 toneladas diarias. Este pulso de dióxido de carbono (CO2) ha sido interpretado, por el equipo científico Canario-Caboverdiano, como una clara señal geoquímica precursora de la erupción del volcán Pico do Fogo que se inició en la madrugada del domingo 23 de noviembre de 2014.

 

El programa geoquímico para la vigilancia volcánica de Cabo Verde establecido por el Observatório Vulcanológico de Cabo Verde (OVCV) – una entidad impulsada por Universidade de Cabo Verde (Uni-CV), el Serviço Nacional de Protecção Civil (SNPC) de Cabo, el ITER y el INVOLCAN – refleja que este tipo de campañas científicas en el cráter del volcán Pico do Fogo se ejecuten con una periodicidad mensual durante periodos de estabilidad sismo-volcánica. Las razones de materializar este tipo de campañas científicas periódicas nacen de la imposibilidad de obtener este tipo de información, de interés para los programas de vigilancia volcánica, a través de redes instrumentales permanentes, de estar convencidos que los gases son la fuerza motriz de las erupciones volcánicas y de la importancia del seguimiento del dióxido de carbono (CO2) en los programas para la vigilancia volcánica. Este interés se debe a que el dióxido de carbono (CO2) es el segundo componente mayoritario de los gases volcánicos, después del vapor de agua, y se caracteriza por su baja solubilidad en fundidos solicitados (magma) haciendo que este gas se escape con su facilidad de los sistemas volcánicos en profundidad.